17/06/2009
RELIGIÓN Y ATENCIÓN EDUCATIVA EN LA ESCUELA
La elección de la asignatura de Religión se rige en Andalucía por varios decretos derivados de la LOE. En virtud de los mismos, la Administración Educativa garantizará que los padres y madres puedan manifestar la voluntad de que sus hijos/as reciban enseñanza religiosa, eligiendo entre las cuatro confesiones con las que el Estado mantiene acuerdos. En la ESO, además, se añade una opción religiosa no confesional: la asignatura Historia y Cultura de las Religiones. Estas materias son evaluables y computan a efectos de promoción y de titulación.
Los centros deberán informar a los padres y madres de la oferta existente en materia religiosa y nosotros/as podremos manifestar voluntariamente el deseo de que nuestros hijo/as cursen religión, cumplimentando, en la primera matrícula, el impreso (anexo) que nos será facilitado, sin perjuicio de que esta decisión pueda modificarse en cursos posteriores. En el citado anexo solo deben figurar las cuatro religiones, junto con la opción no confesional de la ESO.
En el caso de que decidamos que nuestros hijos no cursen Religión, no cumplimentaremos impreso alguno. Según los decretos, "los centros docentes dispondrán las medidas organizativas para que los alumnos y las alumnas reciban la debida atención educativa, que en ningún caso, comportará el aprendizaje de contenidos curriculares asociados al conocimiento del hecho religioso ni a cualquier área de la etapa. Estas medidas deberán ser incluidas en el proyecto educativo del centro para que padres y tutores las conozcan con anterioridad".
Hasta aquí la norma. En la práctica, cada centro es un mundo. En primer lugar hay que recordar que los impresos de matrícula oficiales de la Consejería de Educación no deben contener referencias a las opciones religiosas. Se eliminaron en virtud del principio constitucional por el que nadie está obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias (artículo 16.2). No obstante, como los centros deben recabar esta decisión por escrito, el procedimiento seguido suele variar de unos a otros, pero siempre ha de hacerse en un impreso aparte que se rellena voluntariamente. Pero casi todos olvidan incluir, en las instrucciones de matriculación, cierta información sobre la asignatura de religión, con sus dos modalidades en la ESO (confesional y no confesional), su evaluación y sus efectos en la promoción de curso.
Además, en algunos sobres de matricula desaparece misteriosamente la atención educativa. No se dice nada de ella. Los impresos incluyen las diferentes opciones religiosas junto con las materias optativas, instándonos a poner una cruz en una religión confesional o en la Historia y Cultura de las Religiones. En otros centros no nos informan de lo que van a hacer nuestros hijos/as cuando los demás vayan a clase de religión. Finalmente, nos consta que hay institutos y colegios en los que se agrupa al alumnado por religión confesional, no confesional y atención educativa, para facilitar la organización y los horarios, segregando y discriminando al alumnado por sus convicciones; lo que atenta contra el sentido común, los derechos y la normativa mencionada. En este sentido, los decretos son muy claros: "la elección de la Religión o la Atención Educativa no debe suponer discriminación alguna".
Creemos que las Delegaciones provinciales deberían exigir a las Direcciones de los centros el cumplimiento estricto de los decretos anteriores. Mientras tanto, seguiremos luchando por una enseñanza verdaderamente laica, en la que la religión quede fuera del horario escolar.
Asociación Andalucía Laica-Córdoba
Manuel Luque / Casimiro Barbado
23/05/2009
Presentación Córdoba Laica. 22 de mayo de 2009
01/05/2009
LA PROFUNDIDAD DE UNA FOTO

Hay en el Parque de las Ciencias de Granada una sala con un gran espejo. Te miras en él y tu imagen se multiplica casi hasta el infinito, haciéndose cada vez más pequeña. La foto que se despliega en el ordenador ante mis ojos tiene también mucha hondura. Pero al contrario que la del museo, refleja un mensaje múltiple que crece por momentos, sumergiéndonos en una especie de espiral de incoherencia ética.
Se publicó hace unos días en un diario cordobés y en un blog. Es una típica instantánea de Semana Santa, con dos personas ocupando el primer plano. Están vestidas con arreglo a la solemnidad exigida por el lugar que ocupan en el desfile. Ambas sonríen y portan un báculo cofrade en la mano, con una cruz plateada. Al fondo, dos edificios de la barriada de las Palmeras. Hay también nazarenos/as y gente sencilla, que espera la llegada de un paso. Sería éticamente plana, si no fuera porque...
Casi con seguridad, una de estas personas no es creyente. Quizás la otra sí lo sea. Mantengamos la hipótesis más probable. En este caso, su participación en el desfile procesional es, en principio, chocante. Para muchos/as, no tiene trascendencia. Para algunos/as, entre las que me encuentro, es un signo de hipocresía y un insulto a los sentimientos religiosos más profundos (no a los míos). Con su presencia, la procesión se convierte en un carnaval postrero; en una actividad festiva más. Pero, ¡ay! No es sólo eso...
Ambas son dos concejales/as que "actúan" (sobreactúan, diría yo) representando a la corporación municipal de Córdoba, lo cual no es otra cosa que un flagrante atentado contra la aconfesionalidad del Estado y de nuestras instituciones. Pero, ¡qué más da! Se trata de un principio constitucional pisoteado tantas veces y en tantas ocasiones, que no nos sorprende: Funerales de Estado, religión en las escuelas, crucifijos en las tomas de posesión, etc. Pero, si sólo fuera por esta minucia repetida...
Quizás las dos interpreten un himno escrito por la gran compositora municipal (hoy gestionando la obra pública andaluza), para ganar la calle y las urnas. Tal vez alguien purgue, además, pecados del pasado. En este caso, su sonrisa no es sino la expresión distorsionada del dolor por el cilicio impuesto para apaciguar los ánimos del gremio cofrade, ofendido en otras circunstancias. Pero me temo que hay algo más en esta foto...
Casi en la profundidad de la misma se divisan unas siglas que han perdido el norte por un puñado de... votos. O de "garbanzos" caídos del cielo de la banca. Podría ser una batalla diseñada desde los despachos para contrarrestar el lazo blanco en nuestras calles, sembradas de pasiones antiabortistas anunciadas. Parecen decirnos, a los atónitos espectadores/as: "Aquí estamos, de procesión y sin lazo, como tiene que ser." Veo también en la foto a un partido al que se le llena la boca de laicismo, pero que no lo practica y que, a juzgar por ésta y otras fotografías, se le atraganta. Una izquierda claudicante... Pero, ¡qué lástima! La espiral no ha terminado aún.
No veo sólo unas siglas. Veo una sociedad que produce líderes que piensan una cosa y llevan a cabo otras, por puro pragmatismo. Ocurre con la religiosidad. Pero también con la industria armamentista, el urbanismo insostenible, la pobreza, la inmigración, etc. "Sufrimos" una democracia en la que la rectitud y la coherencia no son virtudes civiles. Que guarda en sus armarios los ideales y valores, mientras saca al ruedo político los intereses más rastreros. Una sociedad en la que se dibujan sin pudor las contradicciones del sistema y las máscaras de sus políticos/as. Como en la foto. O, más recientemente, con el reciente viaje sin retorno de la reina de la transmutación ideológica a Sevilla. Y no pasa nada.
HS
15/02/2009
Mi padre no eres tú, es Dios.
La enseñanza de la religión en las aulas españolas choca con los principios del darwinismo en clase de Ciencia.
Público.es
MÓNICA PATXOT, DAVID BOLLERO - Madrid - 14/02/2009
Isharita tiene 15 años, cursa estudios de la ESO en el colegio Nuestra Señora de la Consolación de Madrid y mira al cielo resoplando cuando se le pregunta de dónde venimos. "Es un lío -responde- porque en una asignatura te dicen una cosa y en otra, lo contrario. Yo me lo estudio porque lo tengo que aprobar y ya está". Isharita es una estudiante más que se enfrenta a dos planteamientos sobre el origen de la vida, uno científico y otro religioso, que pueden resultar contradictorios.
Pero no sólo para un niño, también para algunos mayores, que ven dos versiones antagónicas. Es el caso de Margarita, que lleva a su nieto de 9 años al colegio Santa Isabel y no duda al afirmar que ambos planteamientos son como la noche y el día. "Pero yo soy católica y mi nieto va a hacer la comunión", matiza.
Esta abuela considera que cuando su nieto cumpla 17 años, escogerá su camino "leyendo los libros que él quiera".
Sorprendentemente, el predominio de la ciencia frente a la religión, en cuanto a horas lectivas, desaparece en bachillerato. En primero de la ESO, los alumnos tienen 230 horas de Ciencias de la Naturaleza, frente a 140 horas de Religión. En bachillerato, asisten a 70 horas de cada asignatura.
Desde la Delegación Diocesana de la Enseñanza, se niega que exista un roce entre ciencia y religión. "No realizamos afirmaciones con pretensiones científicas, sino religiosas, y aceptamos la teoría de la evolución, si bien su origen se encuentra en Dios", alegan.
"Es un lío, porque en una materia te dicen una cosa y en otra, lo contrario"
En contraposición, y a la luz de los textos inéditos publicados en la autobiografía de Charles Darwin con motivo del bicentenario de su nacimiento, este apuntó: "No debemos pasar por alto la probabilidad de que la introducción constante de la creencia en Dios en las mentes de los niños produzca ese efecto tan fuerte y [...] deshacerse de su creencia en Dios les resultaría tan difícil como a un mono desprenderse de su temor instintivo a las serpientes".
La Biblia es "metafórica"
Esta confusión, sin embargo, no se produce siempre. Gabi, de 17 años, cursa segundo de Bachillerato en el colegio San Agustín y está convencido de que ambos enfoques son complementarios. "Muchas veces, hablo con amigos que no son cristianos y les digo: haz preguntas y llega al fin último; en ese punto, sólo
la religión puede dar una explicación".
Julio, de 18 años, hace dos que dejó de estudiar, pero su pasado en los Salesianos de Atocha no le influyó hasta ese extremo: "Sólo creo lo que veo, y me quedo con lo que dice la ciencia, que está mucho más demostrada que la religión".
En bachillerato, hay 70 horas de Religión, las mismas que de Ciencias
El teólogo y biólogo Miguel Ángel Fraile, director del colegio San Agustín, cree que "si se separan fe y ciencia, ambas quedan menguadas". Fraile considera que el origen del conflicto se debe a "interpretar literalmente los textos de la Biblia, cuando en realidad buena parte de su lenguaje es metafórico, poético". Sandra, en segundo de Bachillerato en el centro, asiente con la cabeza y recuerda su propia confusión cuando todavía creía que "el mito de Adán y Eva era real".
No es la única y, en ocasiones, se producen anécdotas como la de Natalia y su hijo de 9 años, que cursa estudios, con asignatura de Religión, en el colegio Pérez Galdós de Majadahonda, y llegó un día a casa renegando de su padre. "Mi padre es Dios", alegaba. Carmen, con dos hijos estudiando en San Agustín,
admite que "antes de la catequesis, llegan a casa con dudas, con preguntas, pero después entienden perfectamente que la Biblia tiene mucho de figurativo y que la ciencia no está reñida con la religión". Así parece corroborarlo Nacho, de 10 años, que se muestra convencido de que "Dios creó al hombre prehistórico y de ahí evolucionamos".
Miguel Ángel Fraile concluye que "a estas alturas, no se puede negar que la evolución ha existido, pero la ciencia tiene limitaciones y sólo la religión nos da la razón última de las cosas, allá donde la ciencia no llega".
¡Con el P.S.O.E hemos topado amigo Sancho!
RELACIONES IGLESIA Y ESTADO ¡CON EL PSOE HEMOS TOPADO AMIGO SANCHO! Desde mi perspectiva como ciudadano de “a pie” quisiera expresar algunas reflexiones, con la modesta intención de aportar algo de información y claridad, a la problemática surgida en torno a la nueva asignatura de Educación para la ciudadanía. En primer lugar quisiera decir que la cuestión de primer orden no es si esta asignatura es positiva o negativa si sus contenidos son idóneos o no, la cuestión es de mayor calado, como voy a intentar demostrar a continuación. En este debate, como es normal, la mayoría de la ciudadanía sólo se queda en la superficie sin profundizar lo que debería ser necesario para una buena salud democrática de la ciudadanía española. Para continuar quiero hacer una aclaración y es que no voy contra la religión, estaría gracioso a esta altura de siglo, ni voy a intentar derribar las pruebas clásicas de la existencia de dios, que siguen lo mismo que en tiempos de maricastaña. La clave está en el concordato con la santa sede de 1979, acuerdo firmado unos días después de la Constitución de 1978, acuerdo que el gobierno del psoe no quiere denunciar y acabar de una vez con la ingerencias de las religiones, en especial la católica, en las instituciones y en la vida pública del estado español. Apoyar con dinero público a la religión representa una contradicción con la propia religión, pues todas las páginas de su doctrina excluyen una dependencia de los poderes de este mundo, yendo más lejos hay que decir que uno/as creyentes convencidos/as de la verdad de su fe no tendrían por que recurrir al Estado para subvencionar la enseñanza de su religión, si lo hacen es porque en el fondo son bastante conscientes de sus falacias como para confiar en sus propios méritos. La experiencia también me confirma, hoy como siempre, que los reconocimientos oficiales de las iglesias en lugar de mantener la pureza y eficacia de la religión, han operado convirtiéndola en causa de sangrientos conflictos. Desde la jerarquía del clero, verdaderos expertos en argumentos falaces, se esgrime el concordato con la santa sede para exigir dinero del estado para impartir en los colegios dogma y moral católica. Para desenmascarar esta treta quiero hacer algunas reflexiones sobre dicho concordato. La capitulación del gobierno español, no solo del actual sino de todos los anteriores desde la constitución del 1978, se verifica en el concordato identificándolo verbalmente con tratado internacional, pero un concordato no es un tratado internacional común. En el concordato se realiza de hecho una interferencia de soberanía en un solo territorio estatal, ya que todos sus artículos se refieren a los/as ciudadanos/as de uno solo de los estados contratantes, sobre los cuales el poder de un estado exterior justifica y reivindica determinados derechos y poderes de jurisdicción (Aunque sea de una determinada jurisdicción especial) El concordato es, por consiguiente, el reconocimiento explícito de una doble soberanía en un mismo territorio estatal. El concordato menoscaba de una manera esencial el carácter autónomo de la soberanía del estado español. ¿El estado español obtiene una contrapartida? Por cierto que si, pero la obtiene en su mismo territorio y en lo que respecta a sus propios ciudadanos/as. El estado obtiene (en este caso correspondería mejor decir el gobierno del psoe) que la iglesia no estorbe el ejercicio del poder, y que por lo contrario lo favorezca y lo sostenga, de la misma manera que una muleta sostiene a un cojo. ¿Qué significa en la práctica la situación creada en España por el concordato con el vaticano? Significa reconocer públicamente a una clase de ciudadanos/as de nuestro país determinados privilegios políticos, sociales y económicos. Y después de todo lo dicho, y para más INRI, el pasado domingo día 30 de Diciembre presenciamos el espectáculo, incluidas declaraciones antidemocráticas, de la jerarquía católica en Madrid. Salud y República. Rafael Sánchez Molina
28/12/2008
Mis creencias
Mis creencias son mías y solo y nada menos que eso. Como vereis no alcanzo a la cultura que aprecio en los artículos publicados. Pero es que, yo creo que no necesito ningún conocimiento sobre el libro llamado biblia que, ni como cuento, creo que sea util y sí nefasto, para poder exigir la salida de todos los recovecos del Estado. y es que ahí precisamente está el quid ded la cuestión. Todos sabemos que, desde siempre, el mejor método para coseguir eternizar fidelidades difíciles de prolongar en el tiempo, es el miedo convenientemente administrado, y POR ESO la iglesia católica dará la mayor de las batallas por no perder la posibilidad de INYECTAR el miedo en los niños, cada nueva generación, ésa es la verdadera batalla por que cuando los infantes no estén marcados será muy dificil domesticarlos de mayores.
21/12/2008
CLASES DE CIENCIAS Y DE RELIGIÓN
El artículo ilustra otra de las razones por las que la religión debe mantenerse fuera del alcance de los niños/as y, en concreto, lejos de la escuela. Lo venimos denunciando desde hace años ("Once razones para desnudar a un santo"), aunque no nos han hecho mucho caso. Afortunadamente el tiempo nos va dando la razón y la gente va saliendo de los armarios, lo que confirma que todo era/ es un montaje: Hipocresía y apariencias.
"Dios creó al hombre y al mono y luego se juntaron"
El País/ J. P. - Madrid - 06/12/2008
Virginia, una alumna de sexto de Primaria de un colegio concertado de Madrid, tiene ideas propias sobre el origen del hombre. "Al principio no había nada", narra esta niña, hija de profesionales liberales de creencias católicas. "Entonces se produjo el Big Bang. Y en ese momento apareció Dios. Primero creó al hombre y de su costilla, a la mujer. Los puso arriba. Creó después a los monos y los puso abajo. La teoría de Darwin dice que los monos evolucionaron hasta alcanzar al hombre. Se juntaron y hasta hoy".
Esta niña intenta conciliar desde sus 12 años las dos explicaciones opuestas que recibe en el colegio sobre el origen del universo. Por un lado, estudia en clase de religión católica la creación como la narra el Génesis. El profesor se basa en el libro de texto de la editorial Edebé, una de las más populares del sistema educativo. Por otro, atiende a la explicación sobre la evolución de las especies en clase de conocimiento del medio. No sabe cuál de las dos versiones es la verdadera y las armoniza como puede.
Pero Virginia, si no aclara conceptos, suspenderá la asignatura que no es opcional, la de ciencias. Por esta razón son muchas las voces que piden que las doctrinas confesionales salgan de las aulas. Entre ellas la del teólogo y profesor de religión Luis Guridi, fundador de la Asociación Nacional de Profesores de Religión, que agrupa a enseñantes de signo progresista. "Muchos profesores no se creen lo que están enseñando. Pero no se atreven a cuestionarlo. Y generan tremendas confusiones en el alumnado. Es lamentable porque estamos hablando de niños", comenta.
Disparates
El portavoz de la Asociación de Directores de Institutos de Enseñanza Secundaria, José Antonio Martínez, califica tales situaciones de "barbaridades" e insiste en el carácter aconfesional que debería tener la escuela pública. "Es tan fácil adoctrinar a los niños... Los alumnos se creen prácticamente todo lo que les soltamos desde la cátedra. Por eso es urgente que Educación ponga fin a estos disparates".
En la otra orilla ideológica, Jaime Urcelay, presidente de los católicos Profesionales por la Ética, recuerda que el Vaticano nunca ha condenado a Darwin y que los niños deben saber que la evolución de las especies puede ser una teoría válida, "pero la creación del alma siempre corresponderá a Dios".
La clase de religión cae en picado a partir de la primera comunión
04/08/2008
LA NUEVA “LAICIDAZ”
Son cinco los retos relacionados con la laicidad que nos propone, en las resoluciones de su 37º congreso (páginas 109-112), el partido gobernante: Educar a los jóvenes en una ética cívica, basada en los valores constitucionales y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos; una cultura pública laica (…); la consolidación, sin discriminaciones, de las relaciones de cooperación con las diferentes confesiones; la igualdad ante el Estado de todas las convicciones, sean o no religiosas y, por último, la desaparición de la confesionalidad que pervive en espacios y prácticas de las instituciones públicas, incluyendo la simbología religiosa, de acuerdo con el sentir general de la ciudadanía. Podríamos denominarla laicidad constitucional postergada, por su origen (artículo 16 de la Carta Magna) y por su indeterminación temporal, dado que “su consolidación sólo será posible con el paso de las generaciones y los cambios culturales concomitantes” (página 109). Pese a todo, ha provocado la irritación de la jerarquía católica y ciertas expectativas en los foros laicistas, tras treinta años de criptoconfesionalismo estatal.
Pero, cuando aún están calientes los rescoldos de la fumata blanca que anunció la reelección, como Secretario General, del ideólogo de esta nueva “laicidaz”, se nos cuelan en los medios de comunicación, entre la crisis financiera y los escándalos del ladrillo, tres noticias que ponen de manifiesto la inercia cómplice del Gobierno respecto a las religiones, haciendo realidad el refrán y el título de la comedia de Shakespeare: “Mucho ruido y pocas nueces”.
La primera perla veraniega transcurre entre los días 10 y 12 de julio de 2008, en el marco de la Expo de Zaragoza. Se trata de un congreso de Ecología sin ecólogos en el Pabellón de la Santa Sede, presidido por el presidente del Pontificio Consejo “Justicia y Paz”, el cardenal Martino. Forman parte del comité de honor el alcalde de Zaragoza y el vicepresidente del Gobierno de Aragón, paladines del socialismo y artífices de esta ostentosa exposición sobre el agua y el desarrollo sostenible. Invitado a participar en un principio, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas se desvincula del mismo, una vez que se descubre que no es mas que una tapadera para la promoción de una idea acientífica: el diseño inteligente. Durante tres días se debaten aspectos como la naturaleza espiritual y corporal del ser humano y su relación con el planeta, haciéndose propuestas ecologistas que cualquiera podría suscribir. Un reclamo más de la Santa Sede para ganarse a los jóvenes (lo “verde” vende).
Pocos días después se celebra en el palacio del Pardo (¡vaya sede!) una conferencia internacional para el diálogo de religiones. Como mecenas, el autócrata rey de Arabia Saudita, un país islámico fundamentalista donde se persiguen otras prácticas religiosas y se castiga con un rigor impensable la blasfemia. El propósito oficial: “Llamar la atención de los gobiernos para luchar contra el vínculo entre la religión y el terrorismo, así como promover un diálogo constructivo entre aquellos con la fe religiosa” (BBC, 18.07.08). La finalidad subyacente: Afrontar la creciente pérdida de valores religiosos. Y arropando esta farsa, el día de su inauguración, nuestro monarca y tres representantes del gobierno: su presidente y los ministros de Exteriores y de Justicia.
La nota simpática la aporta, el 15 de julio, el director general de Tráfico, al presentar, junto con sus diseñadores, los monjes budistas de Garraf, un manual y un caro casco budista, con mantras para proteger y pacificar la mente durante la conducción de motocicletas. Una versión tántrica del “yo conduzco y San Cristóbal me guía”. Lo que no se anuncia es que, si a pesar de todo, la máquina o el quitamiedos de turno siegan nuestra humana existencia, tal vez nos reencarnemos en un caracol, como penitencia pedagógica.
Un congreso de teólogos, el diálogo entre líderes religiosos, un casco budista homologado o las procesiones de Semana Santa son manifestaciones colectivas de la conciencia libre de los ciudadanos/as, que no atentarían contra la laicidad, si no fuera por el apoyo del Estado, cuando sus gobernantes se implican en su organización, las respaldan con su presencia oficial o las subvencionan con dinero de todos los contribuyentes. Pero esto no es nada. Heredamos del nacional catolicismo una pesada losa. Son los acuerdos con la Santa Sede de 1979, que nos sitúan a años luz de la verdadera laicidad: El mantenimiento de la religión en las escuelas sostenidas con fondos públicos; la financiación de la ICAR, con un porcentaje del IRPF; las subvenciones a los colegios con ideario católico, en detrimento de la enseñanza pública; el nombramiento de capellanes en los ejércitos, cárceles y hospitales; la celebración de funerales religiosos de Estado; la consideración de la blasfemia como delito; etc. Una laicidad que el PSOE de la “nueva vía” no sabe o no quiere liderar, debido, tal vez, a las convicciones de sus líderes o por temor a pagar un elevado precio electoral. Éste es el lastre que nos impide avanzar.
28/06/2008
LAS CIENCIAS EN EL PUNTO DE MIRA
Hace varios meses expuse, en una colaboración publicada en el Diario Córdoba (Cola de lagartija, 20.8.07), que las objeciones de la Conferencia Episcopal a la asignatura Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos (EpCyDH) no eran sino una tapadera para proteger su más preciado tesoro: la enseñanza de la religión en los centros sostenidos con fondos públicos. Finalizaba el artículo con una pregunta premonitoria: ¿También plantearán objeción de conciencia a todas aquellas áreas que desarrollen transversalmente los contenidos de esta asignatura?
Hoy la pregunta adquiere una nueva y esperada dimensión, al publicarse en los medios de comunicación la queja y posible objeción a la nueva asignatura Ciencias para el Mundo Contemporáneo (CpMC), obligatoria para todos/as los alumnos/as de 1º de bachillerato. La Federación de Enseñantes Religiosos (FERE) y la de las AMPAS afines a la Iglesia (ICAR) la creen innecesaria, porque en ella se tratan "convicciones morales sobre temas no compartidos", como el uso de células madre, la clonación, la fecundación in vitro y el evolucionismo, y puede convertirse en un instrumento para "adoctrinar" (Diario Cordoba, 4.6.08). A mi juicio, se trata de una posición retrógrada, separada por una delgada línea de la contundente potencialidad de la famosa sentencia de Víctor Hugo: “En todo pueblo existe una antorcha, el maestro; y un extintor, el párroco”.
¿Cómo se ha llegado a esta situación? ¿De dónde han conseguido estos profesores/as, padres y madres la fuerza necesaria para plantear un acoso tan brutal a la Cultura Científica? La respuesta es evidente. Se nutren del espíritu zapatero: Una concepción capciosa de la aconfesionalidad del Estado que nos ha conducido al mantenimiento de las religiones en las escuelas, al aumento del porcentaje del IRPF para el sostenimiento de la ICAR y al penúltimo jarro de agua fría derramado sobre el laicismo: El rechazo de la propuesta de eliminación de los símbolos religiosos en las ceremonias oficiales.
Cuando la Conferencia Episcopal lanzó su órdago animando a objetar la asignatura EpCyDH; la FERE, contraria a una postura tan radical, arrancó del gobierno el derecho a adaptar la nueva asignatura al ideario del centro. Y así, los contenidos iniciales, coherentes con una Ética universal, quedarían mutilados sensiblemente en lo referente a la familia, para adaptarlos a la “antropología cristiana”. Se abría así la puerta a una gran diversidad de planteamientos éticos contradictorios, reflejados en diferentes libros de texto. De esta forma podrían obviarse en un colegio católico la filosofía de género (el que elige la persona), el matrimonio homosexual, las relaciones prematrimoniales o la anticoncepción, por ejemplo. O considerarlos pecado mortal, sin posibilidad de debate ni contestación.
En Andalucía las cosas se complicaron un poco más en abril de 2008 cuando el Tribunal Superior de Justicia aceptó, parcialmente, los planteamientos de cinco padres y madres sevillanos (algunos, miembros del PP) y anuló el desarrollo de los contenidos de varias áreas del currículo referidos a la ideología de género, las relaciones homosexuales y las opciones vitales, por su incompatibilidad con la neutralidad obligada del Estado, rechazando el recurso contra los que se referían a otros temas relacionados con las células madre o la clonación, por ejemplo (¡qué alivio!). No sabemos qué consecuencias tendrá para el futuro de esta y otras asignaturas la sentencia andaluza, ya que está recurrida por la Consejería de Educación y no coincide con las sentencias dictadas en otras CCAA.
Las Ciencias son la antorcha que ilumina el pasado, el presente y el futuro de nuestra especie. Representan el fruto de la lucha del ser humano contra los mitos. La nueva asignatura viene a paliar en parte el déficit de formación científica que arrastra el alumnado de la ESO y contribuirá a forjar ciudadanos/as más cultos e informados, algo más comprometidos, libres y responsables, capaces de adoptar decisiones individuales y colectivas de forma autónoma, racional y fundamentada, respecto a los retos y dilemas que la Humanidad tiene planteados. No me extraña que determinadas fuerzas reaccionarias pretendan sofocar su impulso liberador y democrático.
La Cultura Científica se convierte así en una amenaza para los que se creen investidos de la verdad absoluta. Pero si ésto es así, ¿por qué no negar el conocimiento científico desde el principio de la escolaridad, cuando los niños/as y niñas son más vulnerables? ¿Por qué no impedir también el aprendizaje de la evolución, del big-bang o del funcionamiento del cerebro, a partir de moléculas y electricidad, en las clases de Ciencias Naturales? ¿Por qué no volver a explicar al alumnado, como hace sesenta años, que hay una especie de fantasma en nuestra máquina, el alma, con sus tres potencias: La memoria (plasmada en la Biblia, fuente de la moral), el entendimiento (iluminado por la fe) y la voluntad (de seguir viviendo en la Edad Media)?
(Artículo enviado al Diario Córdoba, a primeros de junio de 2008. Sin publicar)
12/05/2008
Reforma de la Ley de Libertad Religiosa: ¿Amenaza u oportunidad? (Por Leopoldo Acal, de SEVILLA LAICA)
El viernes 9 de mayo, los laicistas nos desayunamos con una sorpresa: La vicepresidenta, Teresa Fernández, anuncia que en esta legislatura se reformará la Ley de Libertad Religiosa de 1980.
La primera reacción no puede ser más que de alegría, pensando que una de nuestras reivindicaciones tradicionales había sido escuchada y que se iba a poner fin a uno de los mayores obstáculos para la Libertad de Conciencia en España.
Tras la primera alegría vienen las dudas, y lo que comentan los "líderes" religiosos no ayuda a calmarlas: Quieren meter la cuchara en nuestro Estado (en lo de todos) y hartarse tanto como se hartan los católicos: Catequistas en las escuelas, estatus para el clero, exenciones fiscales, protección para lugares de culto, asistencia religiosa en hospitales y ejércitos...
Los antecedentes del gobierno Zapatero y de la Sra. Vicepresidenta no inclinan al optimismo: En la pasada legislatura se reformó la financiación de la iglesia católica con el siguiente resultado: Se revalidó un acuerdo que estaba extinto y se subió la asignación del 0,52% al 0,7%. Luego se vendió como un éxito, ya que la iglesia reclamaba el 0,8% y además se había eleiminado la irregular financiación adicional que se venía incluyendo desde los tiempos de Felipe González.
También fue un fiasco el tema de la religión en la escuela, que sigue y además se ha extendido a la educación infantil. Sin salir del tema educativo, la Educación para la Ciudadanía quedó reducida a una "maría" de lo más ligth y con contenidos a la carta, lo que hace que algunos centros religiosos usen la vida de los santos como ejemplo de comportamietno ciudadano.
Lo poco que se he revelado del proyecto habla de equiparar las creencias religiosas a cualquier opción de conciencia, lo que es positivo, pero quedará en vanas palabras si no se traduce en medidas efectivas: Denuncia de los acuerdos con el Vaticano, supresión de los artículos del Código Penal que protegen los sentimientos religiosos y que mantienen vigente el delito de blasfemia, y tantas otras reivindicaciones que los laicistas venimos manteniendo.
Lo contrario sería pasar de un Estado monoconfesional a otro pluriconfesional. ¿Es esto un adelanto para el laicismo? En mi opinión, no.
Tenemos una amenaza y hemos de aprovechar la oportunidad: Hacer que nuestra voz se oiga, abrir los ojos a los ciudadanos, tener presencia pública en la calle y en los medios de comunicación. Hemos de reunirnos con los representantes políticos, apoyar a todos los partidos y corrientes dentro de ellos que tienen vocación laicista y denunciar los ataques a nuestras libertades.
Hemos de apoyar toda reforma que avance hacia un Estado más laico, y mantenernos firmes ante cualquier intento de pervertir nuestra lucha, dejando claro al Gobierno que no puede jugar con la palabra "laicismo" a su conveniencia, tal como hizo en el Estatuto de autonomía de Andalucía.
http://sevillalaica.blogspot.com/2008/05/reforma-de-la-ley-de-libertad-religiosa.html

